Maximiliano Salas rompió el silencio tras concretar su salida de River Plate y fue muy crítico con el trato que recibió durante sus últimos días en el club. Antes de incorporarse a Independiente Rivadavia, el delantero aseguró que tanto él como otros futbolistas marginados no merecían la manera en la que fueron apartados del plantel profesional.
"Estoy muy enojado con River, nos trataron muy mal. No merecíamos terminar así. Hay formas de tratar a un jugador, pero esto no estuvo bien", afirmó el atacante en una entrevista con La Red. Además, reveló que los jugadores separados trabajaban alejados del resto del plantel y lamentó la situación que les tocó atravesar.
Salas también contó que el único dirigente o referente que se acercó a dialogar con ellos fue Leonardo Ponzio. Según explicó, quien le comunicó oficialmente que no seguiría entrenándose con el grupo principal fue el director deportivo Pablo Longoria, a través de un llamado telefónico.
Un nuevo desafío en Mendoza
El delantero continuará su carrera en Independiente Rivadavia, que lo incorporó a préstamo por un año, sin cargo y con una opción de compra cercana a los cuatro millones de dólares. La operación se concretó luego de que River no encontrara ofertas para una transferencia definitiva.
El atacante de 28 años llega por pedido del entrenador Alfredo Berti para reforzar el plantel que disputará la Copa Libertadores. Durante su paso por River jugó 37 partidos, convirtió siete goles y dio dos asistencias. Su último encuentro fue el 27 de mayo, cuando marcó en la victoria frente a Sporting Cristal por la Copa Sudamericana.